| Lara Almarcegui |
(Zaragoza, 1972)
El trabajo de Lara Almarcegui parte de un proceso de investigación sobre edificios abandonados o en vías de transformación, descampados, huertas y espacios desocupados que, si bien se insertan en el paisaje urbano, son habitualmente considerados como ajenos al mismo. Partiendo de estos espacios elabora un proyecto que genera una acción, una intervención directa, física, sobre el campo investigado, y que dará como resultado una documentación gráfica de dicha acción. Restaurar un mercado en vías de demolición, una investigación sobre huertas urbanas o la publicación de una guía de descampados son algunos ejemplos de una labor directamente ligada al trabajo de campo que, en la mayoría de los casos, supone un importante alargamiento en el tiempo. El concepto de arquitectura como elemento organizador del espacio prima sobre la consideración habitual de adecuación arquitectónica al medio, dando prioridad a factores externos como las distintas estrategias de poder desarrolladas en torno a la construcción y la conformación del paisaje urbano. |
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 |  | Hotel Fuentes de Ebro, Zaragoza, 1997 (2002) Diaporama de 80 diapositivas color y texto descriptivo en A4 .
Edición: 1/3 |
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Hotel Fuentes de Ebro es un proyecto realizado por Lara Almarcegui en colaboración con Begoña Movellán en una estación de tren abandonada de Zaragoza que, tras veinte años de cierre, se encontraba en proceso de abandono. La razón de este cierre se debía al escaso interés turístico de Fuentes de Ebro, un pequeño pueblo cercano a la ciudad de Zaragoza. Durante una semana, Lara Almarcegui entró en contacto directo con la estación y la preparó para convertirse en un hotel gratuito por un tiempo limitado. Una intervención que responde al constante interés de la artista por la arquitectura como elemento de racionalización, que se instala en el espacio estableciendo una disciplina de ocupación. Asimismo, la arquitectura establece límites espaciales, en contraposición con lo que queda al exterior. Mediante un proceso deconstructivo, se trata de investigar los factores que posibilitan o no la validez de este discurso arquitectónico. En este sentido, la aceptación del público fue de tal calibre que las habitaciones disponibles durante el desarrollo de la acción fueron ocupadas por completo. La acción artística cobra de esta manera un marcado carácter social, en cuanto a la implantación de unos modos de comportamiento a través de la redefinición del espacio, y sociológico, por el carácter de investigación que revisten, en mayor o menor medida, todos los trabajos de Lara Almarcegui.
C.O. |
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