Los retratos de Rineke Dijkstra (Holanda, 1959) contienen una gran intensidad psicológica y casi siempre muestran un momento de tránsito en la vida del representado, ya sea una madre que acaba de dar a luz o un niño a punto de entrar en la pubertad.
En el caso de la serie The French Foreign Legion, presenta a un adolescente, llamado Olivier Silva, dispuesto a ingresar como voluntario en uno de los cuerpos militares de elite de su país. Este proyecto, comenzado en el año 2000, es un estudio sociológico del comportamiento humano delante de una cámara fotográfica y también del propio desarrollo vital del individuo retratado. Mediante la evolución de su mirada, cada vez más distante y fría, el espectador se percata del cambio que la personalidad de Silva está sufriendo.
Como Dijkstra explica: "Para él, era el sueño de toda su vida. En la serie se puede ver el cambio que experimenta, desde su gesto de inocencia al entrar en la legión hasta su aspecto confiado de un tiempo después. En la parte final de la evolución, su rostro y su uniforme parecen haberse fundido. Al final, incluso muestra ciertos rasgos de autoridad". |