Sobre MODELOS PARA ARMAR. Pensar Latinoamérica desde
Colección MUSAC
La muestra se inspira en 62/ Modelo para armar, la novela que Julio Cortázar publicó en 1968, uno de los proyectos más originales y ambiciosos de la literatura en lengua castellana. Salvando distancias y disciplinas, sin presunción, la exposición propone, como esa novela singular, una visión que rechaza tanto una lectura única como una narrativa lineal convencional entre las obras que la componen, invitando en cambio al espectador a establecer (armar) sus propios parámetros y direcciones, sus enlaces y sus relaciones. MODELOS PARA ARMAR se manifiesta a partir de un centenar de obras de más de cuarenta artistas latinoamericanos, que datan desde finales de los ochenta hasta la actualidad (siguiendo los parámetros de la Colección MUSAC), que utilizan multitud de medios y lenguajes, estrategias artísticas y elementos significativos, referencias, objetos y situaciones que en su conjunto permiten o facilitan articular diferentes narrativas y alternancias posibles. Desde importantes artistas ya fallecidos que forman parte de la Historia del Arte Latinoamericano como Ana Mendieta, Leonilson o Maria Teresa Hincapié; a grandes maestros como Luis Camnitzer, Oscar Muñoz o Miguel Ángel Rojas; pasando por la importante generación de los noventa como Valeska Soares, Rosângela Renó, Jorge Macchi o Carlos Garaicoa; hasta artistas jóvenes que están dejando su impronta en el panorama actual como Mario García Torres, Julieta Aranda o Matías Duville, entre otros.
MODELOS PARA ARMAR propone al espectador convertirse en un lector activo y emancipado que va dando forma a una partitura que le permitirá crear una nueva narrativa. En este orden de ideas los diferentes elementos que propone esta exposición podrán ser mezclados y analizados, en función de las necesidades y referencias de quien se aproxima a las obras. La muestra no tiene, por tanto, un tema central ni un núcleo principal alrededor del cual podamos desarrollar una narrativa privilegiada. Aunque podría decirse que las diferentes perspectivas y los distintivos lenguajes que abarcan estas obras reflejan una intencionalidad crítica sobre la sociedad y su relación con otros contextos, la exposición reúne discursos y posicionamientos personales y filosóficos, urbanos y políticos, literarios y artísticos, etc. que se corresponden con todas y cada una de las corrientes que animan y preocupan al arte contemporáneo que se desarrolla en cualquier lugar del planeta, ya sea París, Tokyo, Ohio o Bogotá. En este sentido, la exposición se proyecta como una suerte de ars combinatoria infinita que no hace referencia exclusivamente al entorno geográfico-cultural latinoamericano, de donde proceden todos estos artistas, sino que posibilita y favorece lecturas y conclusiones diferentes y contrastadas, tramas inciertas y pistas ambiguas, con interrogantes sin resolución y sendas que se bifurcan, como en un laberinto sin desenlace.
Realidad y ficción, sorpresa y misterio, humor y dolor se dan la mano en esta muestra para ofrecernos un ritmo significante generado por varios acontecimientos sin sucesión específica o determinada, marcado unas veces por la lógica de la razón y otras veces por la intuición; unas veces por la acción y otras veces por la contemplación; unas veces por lo material y otras veces por lo espiritual. Con todo ello, esta muestra nos invita a pensar Latinoamérica como un proyecto en curso siempre posible, y por lo tanto infinito; un proyecto sin fijación en el tiempo o en el espacio, múltiple y abierto a mundos diferentes; un proyecto que aquí materializa su interés artístico en lo colectivo y comunitario a través de la “singularidad” en vez de la identidad. Un proyecto de modelos para armar.
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